Para Raimundo y Rosario con cariño. Sentimos muchísimo la muerte de Diego. Aunque no lo conocimos personalmente, siempre estuvo presente en nuestras largas tertulias y ahora, en nuestras oraciones.Supimos cuantos valores humanos poseía, sobre todo, una gran capacidad para enlazar con entusiasmo a todas las personas que tuvieron la gran suerte de conocerle: familia, amigos, compañeros...Supimos también que su integración en los trabajos estuvo acompañada de gran responsabilidad, transparencia y buen hacer, prestando atención a las personas por encima de todo. Somos conscientes de que deja un gran vacío que sin duda lo llenaréis con el legado tan humano que os ha dejado. Con todo nuestro afecto. Lucía Pérez de Albéniz y Camino Erro (amigas de Candelas Prieto)